Text Size

Imagen inédita

El rostro del verdugo

Fotografía inédita de Himmler muerto. La fotografía muestra al nazi Heinrich Himmler momentos después de su suicidio, que como es conocido se produjo al ingerir una cápsula de cianuro. Hay numerosas fotografías del cadáver de Himmler, pero ésta ha sido presentada como inédita y se subastará el próximo mes de Marzo en Bristol, Inglaterra.

Himmler se suicidó después de ser detenido por el servicio de inteligencia británico en mayo de 1945 y así evitó su comparecencia ante los tribunales internacionales que iban a juzgar los crímenes de los nazis. Por tanto, Himmler nunca llegó a asistir al famoso juicio de Nuremberg. Juicio que ha dejado también innumerables fotografías, como las que conforman la colección Kaplan (fotografías que pertenecieron al norteamericano Benjamín Kaplan, uno de los jueces encargados del proceso de Nuremberg y que en la actualidad pertenecen a la Fundación José María Castańé). Precisamente hace escasos días falleció el fotógrafo Raymond D'Addario, que se hizo famoso por las fotografías que hizo a los jefes nazis durante el juicio de Nuremberg y que constituyen, todavía hoy en día, uno de los reportajes gráficos más inquietante de la historia.

El suicidio de Himmler fue fotografiado por el cabo Guy Adderley, del servicio de inteligencia británico. Y, entre sus muchas tomas, estaba ésta que permanecía en el anonimato. La imagen muestra a Himmler ya muerto con las gafas puestas tendido sobre alguna superficie. Este primer plano, es el retrato postmortem de uno de los tres ausentes en el juicio de Nuremberg. Los otros dos son: Goebbels y Hitler que también habían utilizado el recurso del suicidio para evitar ser juzgados.

Esta imagen de Himmler que va a ser vendida por la casa de subastas Dreweatt no puede pasar desapercibida, no tanto por el retrato en sí como por lo que simboliza: el miedo a enfrentarse a la verdad del genocidio. Sus propios responsables, los asesinos con mayúsculas, cierran los ojos y mueren para no querer ver, ni saber de aquello qué se hizo. Y ahora, tras muchos ańos y con lo que ha llovido, aparece ante nosotros el rostro del horror dulcificado con el sosiego de la muerte y el abismo del fin. El retrato de la muerte elegida y programada, ésta también. El verdugo que descansa. Así es, todo eso representa la fotografía. El cadáver está aún intacto, con un suicidio reciente. Y unos crímenes que perdurarán para siempre desde ese mismo rostro en blanco y negro de Himmler.

Me viene ahora a la memoria la cantidad de fotografías terribles que he visto y estudiado sobre el genocidio, las polémicas que ha habido con las imágenes tomadas por el Sonderkommando desde las cámaras de gas, las de esos dirigentes nazis en Nuremberg durante el juicio, también en sus celdas. Y la conclusión es contundente y necesaria: el infierno del genocidio fue real. Y el retrato post mortem de Himmler es una prueba inequívoca. Es el suicidio del culpable. La fotografía sería inédita pero las conclusiones de la misma ya debían ser conocidas y no ponerse en duda con tanta facilidad.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar